Nuestra
Nuestra
Carta
Desde la pizza hasta los platos típicos: todo el sabor de Nápoles.
Entrantes Napolitanos
El entrante es el primo *scugnizzo* (pillo) de la mesa: hace ruido, roba el protagonismo y te pone de buen humor de inmediato. No es el plato serio, pero sin él el comienzo sería demasiado silencioso.
Aquí no se habla de "tapitas", sino de pequeñas alegrías que te hacen entender que la dieta, al menos esta noche, puede esperar.
Platos Principales
El plato principal no es un plato: es una declaración de guerra al hambre. Aquí llegan las pizzas gigantes que hablan por sí solas, los espaguetis *alle vongole* que huelen a mar e i gnocchi che filano più dei pensieri.
Es el momento en que miras a tu alrededor y piensas: "¿Podré con esto?".
Postres Caseros
Hasta los niños lo saben: el azúcar no pesa ("'o zucchero nun pesa"). No importa cuánto hayas comido, el postre entra como si nada.
Babà, *sfogliatelle*, *pastiere*: no hay razón que valga. Porque si Nápoles te pone un dulce delante, nunca dices que "no".
La despedida
Una comida o cena napolitana nunca termina de verdad. Cuando te levantas de la mesa, el pensamiento ya está en la vuelta. Es como una serie que no puedes dejar.
Aquí no existe el "hasta luego", solo existe el: "¡Nos volvemos a ver... y esperamos que traigas hambre!".
Da Michele llega a tu casa con Glovo
Da Michele llega a tu casa con Glovo
MA CHE STIAMO A NAPOLI QUA?
Aquí se ríe, se brinda y se come como en casa. ¡Cada plato cuenta una historia de Nápoles!